EVANGELIO DEL DÍA


Nos llama el Señor a una íntima unión con Él. Seguir a Jesús implica un cambio fundamental en nuestras actitudes. Si vivimos debemos vivir para Dios; vivir para Dios es morir para el mundo. Nuestras acciones deben ir dirigidas por una profunda intención interior de agradar a Dios y sólo a Dios, pues Él es el sumo bien, el Amor que se concreta en la persona de Jesucristo. Otra consideración está llamada a desviarnos del verdadero camino al que Jsucristo nos llama. Amar, amar y amar, sólo siendo amados por este Dios Padre y Creador nuestros. Desde esa realidad se alcanza todo, el amor a todos y el amor de todos, pues fuera del Amor de Dios no existe otro amor. La auténtica condición de hijos de Dios nos obliga a una íntima unión con Cristo, que a su vez es uno con el Padre en el Espíritu Santo; esa auténtica realidad se manifiesta en cada uno de nuestros actos que Dan testimonio de nosotros mismos según la intención verdadera que nos mueve: ¿Dios o el Mundo?

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